El pensamiento verdadero no necesita de los demás, no necesita siquiera de ti. El pensamiento verdadero te sucede dentro.
Si quieres,
pon atención.
Nada más.
sábado, 11 de agosto de 2007
martes, 7 de agosto de 2007
Querer amar
Querer amar. Un aguijón eléctrico entre dos como todo origen y el guerrero aparece sin más, sin justificaciones ni disculpas, y se te planta enfrente, desafiante y seductor, artimañas añejas perfeccionadas a través de los tiempos, apto para sobrevivir. Emprende mil proezas sublimes contra el ego, el entumecimiento y el cinismo, contra la incredulidad y la lógica. Enfrenta mil dragones, a nobles y valientes, a viles y cobardes. Retoza su espada en la carne tan pronto se interpone. Él quiere amar. Y cuando el monumental viaje soportado solo para seguir existiendo llega al reducido espacio espiral donde nace tu ombligo, se decide el rumbo del mundo: honrar o no su Épica. En el útero de todo lo posible, decides entre darte al dulce engaño de sentirte uno con el otro, o dejarte vaciar de nuevo. Valiente el que se rinde ante un guerrero cansado y victorioso solo por sobrevivir. Loco porque decide ser atravesado. Bendito porque permite que un milagro suceda. Amarnos.
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