martes, 21 de julio de 2009
El Amante. Hacerse uno
Para hacerse uno con el amante primero hay que saberse solo, irremediablemente partido, separado, humano. Flotando en el sinsentido, y haber llorado de desconsuelo y de felicidad. Para hacerse uno con el amante hay que dejar de ocultar las lágrimas, mudarse a vivir donde anidan las vergüenzas. No decir nada, no hace nada más que atestiguar la danza de los cuerpos. Pero sobre todo, para hacerse uno con el amante uno necesita, haber amado.
Pátzcuaro
Quiero decirte fortuna que me siento satisfecha. Quiero decirte que sí noto las estrellas, esas que parecen luces en un pino de navidad en pleno mayo cuando las ves a través de aquel árbol, el que me encamina hacia mi casa. Quiero también decirte que me percato del tiempo paralelo que me permites vivir ahora. Quiero susurrarte al oído: sé que me diste lo que pedí. Decirte fortuna que te siento, amante que clava su espada en la carne que conquista; y que algunas veces escucho a la luna de tus noches diciendo mi nombre en en un latido.
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